No basta  con echar todo en el mismo cubo y dejar las bolsas de plástico a la vista en la cocina o la terraza. Hay soluciones bien prácticas y bonitas,  para que la tarea de reciclar te sea lo más fácil y cómoda posible.

¡A separar y reciclar se ha dicho!  Acá te damos ideas de como hacerlo!

Reciclaje.jpg

Antes que todo es bueno que tengas en consideración lo siguiente:  en producción de basura en Sudamérica. Según el Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA), Chile es uno de los países que genera más residuos por persona al año (sobre 400 kilos),  lo que nos posiciona como líderes en Sudamérica, por delante países con mayor población que nosotros, como Brasil (383 kg) y Argentina (341 kg). Y lo peor de todo, es que aún hay muy pocos chilenos que reciclan: sólo lo hace un un 20% lo hace. 

Es tiempo que nos concienticemos  y reduzcamos nuestra huella, el planeta te lo agradecerá.-

  1.  Prefiere las bolsas de tela o reutilizables por sobre las de plástico:
    En Chile se usan 250 millones de bolsas plásticas al mes, según datos de GFK Adimark.  A pesar que ya se eliminaron del comercio tradicional. De esas, un 90% termina en vertederos. Además, cada bolsa tarda entre 200 y 400 años en degradarse. Las bolsas de tela son más resistentes y pueden ser reutilizadas por años, ahorrando la contaminación que genera una bolsa de plástico. Esta es una medida que ya tendremos que ir adoptando todos los chilenos. 

  2. Evita el uso bombillas plásticas desechables.
    Las bombillas están dentro de los 10 contaminantes más comunes en nuestros océanos y representan el 4% de la basura plástica en ellos. Además pese a que cada persona las ocupa por máximo 20 minutos y  luego las tira a la basura, éstas tardan más de 200 años en descomponerse en pequeñas partículas de plástico.  Utiliza las bombillas metálicas o de papel, las cuales son por lejos una alternativa menos dañina para nuestro planeta.

  3. Prefiere las compras a granel.
    Hoy en día existen muchas alternativas para comprar a granel, ya sea en tiendas, ferias libres o mercados como La Vega Central. Lleva tus bolsas de género o frascos de vidrio para guardar y pesar lo que compres. Esto ayudará considerablemente a reducir la utilización de plásticos de un solo uso. Esto es perfectamente aplicable a Supermercados, comprando evitando utilizar bolsas cuando compres la fruta y verdura.

  4. Prefiere las compras de vidrio y plásticos reciclables.
    Cuando realices tus compras, prefiere comprar productos de plásticos reciclables o vidrio. En el mercado hay muchas marcas que han adoptado estas medidas para reducir el consumo de plásticos de un solo uso.

  5. Cancela el envío de correspondencia en papel y prefiere el envío a tu correo electrónico.
    Muchas empresas tienen esta modalidad de envío de cuentas en formato digital, te sugerimos que adoptes este hábito puesto que todo ese papel y las coberturas finalmente terminan en la basura. 

  6.  Reutiliza aquello que no puedas reciclar.
    Reutilizar el envase del limpia vidrios para poner otro producto de limpieza o usar una taza antigua para dejar lápices, son ideas clásicas que a veces olvidamos. En internet existen miles de soluciones para darle un nuevo uso a las cosas que pensabas botar. A través de Pinterest y usando el hashtag #ZeroWaste se pueden encontrar ideas innovadoras

  7. Utiliza Servilletas de tela.
    Úsalas en tu casa y llévalas junto a tu almuerzo a la oficina o universidad. Podrás usarlas un par de veces antes de que requieran que las laves.

  8.  Imprime lo justo y necesario
    Hoy en día, los tickets a eventos masivos o pasajes de avión funcionan con código y pueden mostrarse en el teléfono. Evita imprimir el tipo de documentos que sólo se usan una vez y luego van al basurero.

  9. Planifica tus comidas y no descartes vegetales sólo por ser “feos"
    ¿Sabías que cada año se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos en el mundo? Es decir un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial. Y en América Latina no estamos muy lejos: cada año se pierden 127 millones de toneladas de alimento o lo equivalente a las necesidades alimenticias de 300 millones de personas.
    Esto se debe principalmente a las pérdidas que ocurren a nivel industrial, pero también a las decisiones de consumidores. De hecho un 28% de esos desperdicios son a causa de nosotros, ya sea porque botamos restos de comida en casa, porque se nos echa a perder la comida o porque dejamos de comprar esas frutas y verduras feas que luego terminan en la basura. Por lo mismo un buen consejo para reducir nuestra huella ambiental es planificar las comidas con tiempo, de esta manera puedes comprar y cocinar lo justo y necesario para evitar desechar restos de comida, y también preferir las frutas y verduras feas: puede que no se vean perfectas, pero tienen las mismas propiedades nutricionales que el resto.